viernes, 7 de septiembre de 2012
One love. Capítulos ocho y nueve.
Narras tú.
Ahora mismo estaba flipando, literalmente. ¿Qué estaba pasando? Quiero decir, al lado de Justin sé que no me va a pasar nada. Cuando estaba con Sean, he tenido miedo. Lo prometo, pensaba que iba a levantar su mano y darme. No sabía en donde meterme. Ahora estaba cogida de la mano de Justin, ya que había evitado que matara a Sean. No sé a dónde íbamos, pero me sentía protegida. Sabía que Justin no me iba a hacer nada. Si no al contrario. Había algo muy claro en todo esto, y era, que Justin me gustaba. Y no puedo negarlo más, porque no sé hacerlo.
Justin se paró en una especie de parque, más aislado. No había nadie, sólo una pareja de ancianos a lo lejos. Apolló su espalda en un muro, y miró al suelo. Yo no sé que hacer, no es un silencio incómodo, o tal vez si. Me acerco a él.
- Lo siento. - murmuro mirando al suelo. Notó como él sube la mirada y me mira.
- Tú no tienes la culpa de nada.
- Claro que si.
- Claro que no, _____(tu nombre). La culpa la tiene Sean, por ser tan subnormal.
- Justin...yo...en serio, lo siento. Es que no se que decir.
- Pues no digas nada, porque estás diciendo tonterías. Tú no tienes la culpa ¿vale? - me agarró de la barbilla, haciendo que le mire. Esto es surrealista.- Te lo digo en serio, no te comas la cabeza por eso.
Y no pude más. Me acerqué a él y le besé. Si, se supone que el primer paso lo tienen que dar ellos, pero esto es superior a mi. No sé que me pasa, que no me puedo aguantar las ganas.
Tenía miedo de que él se apartara, pero no lo hizo. Una mano suya bajó a mi cadera, y la otra, que anteriormente estaba en mi barbilla, subío a mi mejilla. Era un beso lento. Suave. Tierno. Nada comparado a aquel beso de antes de la fiesta. Al cabo de un rato, nos separamos, no porque quisiéramos, por lo menos yo, si no porque necesitábamos respirar. Él se separó rápidamente de mi y se alejó.
- ____(tu nombre), yo...yo...lo siento. Tengo que irme. -dijo mirándo al suelo, dándose la vuelta y yéndose. Dejándome a mi ahí, tirada.
No sabía qué hacer. No sabía ni en dónde estaba. Di una vuelta sobre mi misma, mirando al rededor, y vi una cafetería. Entré, me senté en la barra y pedí un chocolate caliente. Mientras me lo servían, saqué mi móvil y llamé a la única persona que podía llevarme a casa, mi madre.
*Conversación telefónica*
- ¿Diga?
- Mamá, soy yo. ¿Puedes venir a recogerme?
- Claro, cielo. ¿En dónde estás? - Cogí una servilleta con la dirección de la cafetería y se la dí a mi madre.- Vale, en 10 minutos estoy ahí. Te quiero.
- Vale, gracias mamá, y yo a ti.
*Fin conversación telefónica*
Ahora mismo estaba confusa. Muy confusa. Había besado a Justin, y este había "huído", suena irónico, pero es la jodida verdad. He quedado como una idiota, otra más que ha caído en la trampa de Bieber. Joder, me sentía inútil, humillada, no sé. Me sentía mal. Me tomé el chocolate rápido, dejé el dinero en el mostrador y salí a la calle, a esperar a mi madre. No tardó mucho, a los 2 o 3 minutos ya estaba allí. Abrí la puerta y me senté en el asiento del copiloto.
- Hola cariño.- saludó mi madre alegre.
- Hola.
- ¿Qué hacías ahí sola? ¿Te ha pasado algo? - preguntó arrancando el coche.
- Mamá, no me apetece hablar de eso ¿vale?- dije dando por terminada la conversación y encendiendo la radio. Empezó a llover. Tenía mi cabeza apollada en la ventanilla del coche, viendo como las gotas caían, algunas rápidamente, otras de forma lenta, pero al final, se unían. ¿Y si Justin y yo somos así? Quiero decir, él va por libre, y yo, bueno, yo soy la pringada a la que le gusta, pero al final, nos juntaremos. No he dicho una tontería tan grande en mi vida como la que acabo de decir ahora. Justin y yo nunca seremos nada.
Nada más llegar a casa, subo corriendo las escaleras y me meto a mi habitación, cerrando la puerta de un portazo. Me tumbo en mi cama y me tapo la cara con la almohada. ¿Por qué siempre tengo que ser yo la que quede mal? ¿La que sufra? Joder, estoy harta. Justin, ya tienes lo que querías, ahora, ¿me dejas en paz y te sales de mi cabeza? ¿No? Y ahora hablo sola. Genial.
Narra Justin.
Me besó. Me ha besado. Y yo, como no, la cago. La cago y mucho. Me separo de ella y me alejo, me voy. Todo esto me empieza a dar cosa. No sé. Estoy todo el jodido día pensando en ella, y ahora va y me besa. Como si nada. Y lo peor, es que sentí algo con ese beso. No fue como los besos que me doy con las demás, no. Este fue especial, me hizo sentir bien. Joder, todo esto es muy raro. Llego a las canchas, y siguen estando los chicos ahí, pero Claudia y Kaila, no.
- Hey. -les saludo sentándome en el banco.
- ¿Qué ha pasado? - pregunta Ryan mirándome con una sonrisa "picarona" en su cara.
- Nada, ¿qué va a pasar?
- Pues que te gusta ____(tu nombre).- dice riéndo Chaz.
- ¿Qué dices? Claro que no. -digo mirándo al suelo, apoyando mi espalda en el respaldo del banco.
- Tío, se te nota a kilómetros. Nunca habías mirado a una chica de la manera que la miras a ella. O defenderla. ¿Tú? Por Dios, si casi te cargas a Sean por ella. - les miro, cierro los ojos y suspiro.
- No sé. No sé que está pasando. - abro los ojos.
- Pues que te gusta.
- Pero no quieres aceptarlo.
- No es que no quiera aceptarlo, es que me da miedo. - dije siendo sincero con mis mejores amigos.
- Osea, eso es un "si, me gusta" ¿no? - dijo Ryan sonriendo.
- Eso es un " puede que me guste" - dije yo.
-¡El Bieber se enamora! - dice gritando y corriendo Christian.
- Eres gilipollas, tío. -dije levantándome y corriendo detrás de él, mientras todos nos reíamos.
- Bueno, parad ya. Cuéntanos que ha pasado.- paramos y nos volvemos a sentar en el banco.
- Pues, ha sido todo muy raro. La he llevado al parque de al lado de la cafetería esa, que nunca hay nadie, y bueno, hemos hablado un poco y ella se me ha lanzado.
- Osea, que os habéis morreado.- dice Chaz riendo.
- Chaz, cállate. Justin sigue. - dice Ryan, enteresado por lo que estaba contando.
- Pues si que te interesa, si. - dice Chaz susurrando. Ryan le pega una colleja y le contesta con un "Bieber se está enamorando, es un momento único."
- Sois idiotas. No me estoy enamorando. Simplemente, me gusta. O eso creo.
- Ya, ya. Venga sigue, joder.
- Voy - digo alargando la "o".- Bueno, pues me separo de ese beso, y me voy. Y aquí estoy.
- No me lo creo.- dice Ryan con la boca abierta.
- Y pensábamos que se había enamorado...- dice Chaz riendo.- has hecho lo que haces siempre, cabrón.
- Me puse nervioso, y me fui. Eso no es malo.
- Claro que es malo, tío. Ella ahora pensará que no quieres nada, que la has utilizado. Piénsalo. Bueno, que yo me voy ya. - dice Ryan
- Y yo.- dicen Chaz y Christian a la vez.
- Venga, mañana nos vemos. - Se levantan del banco y se van. Yo en cambio, me quedo en el banco, pensando en toda esta situación. ¿De verdad me gusta? Si me gustara, no me hubiera separado del beso ¿no? Joder, esto es un puto lío. Me levanto y voy a mi casa, pensando en que la voy a decir mañana en el instituto.
Narras tú.
Ayer me fui a dormir muy pronto, por lo que hoy, al sonar el despertador, no me ha costado despertarme. Me levanto de la cama y voy directa a la ducha. Intento no pensar en nada, así que pongo la radio y empiezo a cantar las canciones que suenan. Cuando termino, salgo a mi habitación con la toalla, me pongo la ropa interior, y como todos los días, me quedo un buen rato pensando que ponerme. Al final, me decido por esto: http://www.polyvore.com/cgi/set?.locale=es&id=50863609
Me preparo el desayuno. Leche con galletas, como siempre. Subo, me lavo los dientes, cojo mi mochila y voy al coche, donde está mi madre esperándome para irnos.
- Cada vez tardas más, bonita.
- Hoy ha sido cuando más pronto he venido, no es mi culpa que tu salgas treinta minutos antes.
- A ver si te vas a ir andando, guapa.- dice riendo.
Llegamos, y como siempre, los alumnos entran y salen. Salgo del coche, y veo que están los chicos con Claudia y Kaila en la puerta. Pero en las escaleras, está él. Está Justin. Voy andando hacia los chicos y paso de largo de él. Escucho como él suspira. Llego donde están todos.
- Hola chicos.
- Hola fea. -me saluda Claudia con un abrazo. Veo como Justin se acerca, y cuando llega donde estamos nosotros, saludando a los chicos, decido irme.
- Bueno, yo me voy dentro. Hasta luego. - me alejo de ellos, entro en el instituto, en mi clase. Está vacía, no me importa. Me siento en mi pupitre, esperando que empiece la clase.
Narra Justin.
Nada más irse _____(tu nombre), todos me miran.
- ¿Qué? - pregunto con un todo de voz elevado.
- Pues no sé, alomejor deberías ir a hablar con ella ¿no?- dice Kaila.
- Tío, parad ya. Me váis a hacer explotar la cabeza, que la den por culo. No voy a ir detrás de ella. - Digo casi gritando, me alejo de ellos y me apollo en un árbol. Enciendo un cigarro y me lo fumo en apenas dos minutos. Lo necesitaba. Suena el timbre. Todos entran, todos menos yo. Ahora necesito relajarme. Al cabo de 10 minutos, decido entrar en clase. Paso de largo por su clase. No puedo evitar mirar por la puerta, ya que está abierta, justo ella está mirando. Nuestras miradas se encuentran por fin. Ella quita la mirada rápidamente y yo sigo andando hasta llegar a mi clase.
Al cabo de tres aburridas horas, suena el timbre del recreo. Salen todos de clase. Yo me quedo ahí, sentado. No tengo ganas de nada, sinceramente. Me voy a ir a casa. Total, aquí nadie se entera. Al cabo de cinco minutos, me levanto, cojo mi mochila y salgo de clase. En la entrada veo que está Sean, mirándome. Que pesado, joder.
- ¿Quieres una foto o qué? -le dije sonriendo de manera falsa.
- No, lo que quiero es que dejes a _____(tu nombre). -dijo acercándose a mi.
- ¿Pero qué dices? Si ella al que no quiere ver ni en pintura es a ti, payaso.- dije acercándome a él, desafiándole.
- Vamos a apostar.
- ¿A apostar?
- Si, el que consiga tirarse antes a _____(tu nombre), gana.
- El qué.
- Uno, se gana a ella. Dos, puede dejar en ridículo al otro, sin que el otro se queje o se niegue.
- Vale, prepárate para humillarte a ti mismo.
- Ya, ya. O prepárate tú para otra cosa. - dijo riendo, cosa que hizo que me desconcertase.
- En fin, que me piro. - dije saliendo del instituto. Este de qué va. Anda, no me ha ganado en la vida, lo va a hacer ahora. Aun que pensándolo bien, si ella se entera, se va a enfadar, mucho. Joder. Qué acabo de hacer. Me paro en medio de las escaleras, miro a la derecha y ahí está ella riendo con las chicas. La voy a joder. La voy a hacer daño, joder. No, no tiene por qué enterarse. Pongo un pie fuera del instituto, giro mi cabeza otra vez, y veo que ella me está mirando, pero al notar que la miro, baja la mirada. Salgo del instituto y voy al parque donde estuve ayer con ella. Otro cigarro. Estoy ahí, en un banco con mi móvil, hasta que por fin son las 2 del mediodía, hora en la que salimos del instituto. Para ir a mi casa tengo que pasar por ahí. Y ella tiene que ir en la misma dirección.
Llego y están los chicos con ellas.
- Hola. -digo mirándola a ella, que es la única que no contesta.
- Puto Bieber, avísame de que te piras y me voy contigo. - dice riendo Ryan.
- A la próxima te aviso.
- Osea, mañana ¿no? - dice haciendo que todos rian, incluída ella.
- Oye chicos, yo me voy ya. Hasta mañana. -dice ella alejándose.
- Yo me voy también, chicos. - digo apartándome y yendo detrás de ella corriendo, ya que se había alejado bastante.- Hey, hola. -digo cuando estoy a su lado.
- Ah, hola. -dice ella secamente.
- ¿Te pasa algo? - claro que la pasa algo, pero quiero que me lo diga ella, que ahora está riendo irónicamente.
- ¿Qué si me pasa algo? ¿En serio lo preguntas, Justin? - ella suspira.
- ¿Es por lo de ayer?
- No que va, es porque te has saltado las clases. ¡Pues claro que si, idiota!
- Pues no entiendo nada.
- ¿¡Qué no entiendes nada!? ¡Joder, Justin! ¡Te beso y me dejas ahí tirada! Ya has conseguido lo que querías, ya me puedes dejar en paz.- dice ella alterada.
- ¿Y se puede saber que es lo que quería? - digo yo parándome, agarrándola por el brazo para que me mire.
- ¡Que me gustaras, que no pudiera parar de pensar en ti, joder! ¡Ya lo tienes! ¡Ya me has jodido! - dijo ella mirándome mientras se la aguaban los ojos. - Ya soy una gilipollas más en tu lista. Enhorabuena. - dice soltándose de mi agarre y andando rápido. Estamos ya en la zona de su casa. Yo la agarro el brazo, la doy la vuelta y la agarro la cara con las manos, y la beso.
Ella al principio no me sigue el beso, me intenta apartar, pero al ver que no me aparto, me lo sigue. Bajo mis manos a su cadera, y ella sube las suyas a mi cuello. La voy empujando levemente hacia atrás, hasta chocar con una pared. Nuestras lenguas se buscan, desesperadas. Queriendo más. Pero por desgracia, el aire nos falta, por lo que nos separamos. Pero seguimos teniendo frente con frente, ella me mira a mi, yo la miro a ella.
- Ahora me tendría que ir yo corriendo. - dice ella sonriendo.
- O te podrías quedar aquí, conmigo.
- Tú no hicistes eso. - dice rozándo nuestros labios.
- Pero yo soy idiota, tú no.
- Eso también es verdad.- dice riendo, haciendo que yo sonría.
- Lo siento. Por lo de ayer, y por lo que pueda pasar. - digo susurrando, haciendo que ella separe su cara de la mía.
- ¿Cómo que por lo que pueda pasar? - yo evito la pregunta, pongo acerco mi cara a la suya y la vuelvo a besar. Me da miedo pensar en lo que puede pasar con el tema de la apuesta.
- Justin...- susurra ella en mis labios.
- Déjalo, es una tonteria.
- Pero...
- En serio, no te preocupes. - sin habernos dado cuenta, el beso había subido de intensidad, yo ahora tenia mi mano en su muslo y la en su espalda, pero por debajo de la camiseta.
- Justin...- susurra ella.- Justin, para...- la hago caso, me alejo de ella, pero no mucho. Pongo ambas manos en su cadera. La miro. Me mira. - ¿por qué te fuistes ayer?- bajo mi mirada al suelo.- contestame, por favor.- dice ella buscando mi mirada.
- Tenía miedo.Y todavía tengo miedo. Porque...- dudo si decírselo o no.
- ¿Por qué? - dice ella dándome un pico.
- Porque creo que me gustas, que me gustas mucho. Y nunca me había pasado esto.
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martes, 4 de septiembre de 2012
One love. Capítulo siete.
Narras tú.
Me levanto perezosamente de la cama y levanto la persiana, dejando que los rayos de sol se cuelen en mi habitación, todavía es pronto, son las 9:30, siendo yo y encima un sábado, es raro. Y más después del día de ayer. Bajo a desayunar, y como siempre, está mi padre bebiendo de su taza, un café bien cargado, mientras lee el periódico.
- Buenos días, cielo. - saluda mi padre al notar mi presencia.
- Buenos días, papá. - le respondo mientras me preparo la leche. Cojo un paquete de galletas, y mientras espero a que se caliente la leche en el microondas, como una.
- ¿Qué tal la fiesta de ayer? ¿Ligastes mucho? - dice mi padre mirándome.
- ¡¡Papá!! - digo sonrojada y con un tono más elevado, haciendo que él ria.
- Por lo que veo, te fue bien ¿no? Te has puesto colorada al instante. Bueno cielo, me voy a trabajar, te quiero. - y se va, dejándome con la palabra en la boca.
Termino de desayunar, friego mi taza y guardo las galletas. No tengo nada que hacer, así que, decido irme a correr un rato. Subo a mi habitación, abro el armario y cojo ropa deportiva { http://www.polyvore.com/cgi/set?.locale=es&id=58060288 }. Escribo en una nota "Mamá, me he ido a correr y papá se fue a trabajar, te quiero." Y salgo por la puerta de mi casa.
Corro sin dirección, con los dedos de las manos congelados, ya que estando en Canadá y estar en pleno octubre, no ayuda a entran en calor. Sigo corriendo mientras pienso en la fiesta de anoche, no me acuerdo muy bien de todo, pero si de lo justo. Del "casibeso" con Justin, de los besos con Sean, de lo de Chaz y Kaila, en fin, de todo un poco. Voy mirando al suelo, cuando noto que algo o alguien choca contra mi, haciendo que caiga al suelo.
- Hombre, mira quien está aquí. -dice esa voz que tanto me gusta y que tanto odio a la vez.
- Justin, eres un jodido bestia. - digo levantándome del suelo y sacudiéndome el culo.
- ¿Perdón? Eres tú la que te has lanzado encima mío, aun que bueno, lo veo normal. - dice con ese aire de chulo que le caracteriza.
- Si, no tengo otra cosa que hacer que ir chocándome con la gente, y más contigo. - digo irónica.
- Bueno, eras tú la que ibas mirando al suelo, no yo.
- ¡O sea que me has visto! ¡Me has visto y en vez de esquivarme vas y me empujas! Ves, te acabas de confesar. - él rie, haciendo que yo sonria.
- Bueno, cambiemos de tema anda - dice pasando su mano por su nuca.- No sabía que corrieras.
- Hay muchas cosas que no sabes de mi. - dije pasando por su lado, volviendo a correr.
- Oye, esperame. - él empieza a correr y se pone a mi lado. - ¿Qué tal te lo pasastes ayer en la fiesta? - fue ahí, cuando empecé a ponerme nerviosa, demasiado.
- ¿Eh? Pues, no sé, bien supongo. - él se paró, haciendo que yo lo hiciera.
- ¿Bien? Yo te vi bastante bien con Sean.
- Bueno, y yo te vi bastante bien con cien tías, y no te digo nada. - me di la vuelta y volví a correr.
- ¿Estás celosa? - dijo riéndose, mientras iba detrás mio, haciendo que me diera la vuelta, mientras corría de espaldas.
- ¿Estás celoso tú? - le dije sonriendo irónicamente, el se paró en seco.
- ¿Yo? ¿Celoso? Que poco me conoces, muñeca. - dice sentándose en un banco, y yo, no sé por qué, me siento a su lado. Tenía que preguntarle una cosa, y no podía esperar más.
- Justin... ¿alguna vez te has enamorado? - él estaba mirando sus zapatillas, pero cuando oyó mi pregunta, me miró en seguida, como si estuviera flipando.
- ¿Y eso a qué viene? - dice riéndose.
- Contestame.- él suspira.
- No, nunca me he enamorado. ¿Tú?
- Bueno, enamorar enamorar, creo que no. - notaba como él me miraba fijamente, asi que giré mi cabeza, mirándole a él también.- creo que cuando me enamore, lo sabré. No sé, digo yo que eso se nota ¿no?
- Yo que sé, supongo.
- ¿Y nunca has tenido nada serio con alguna chica?
- Pues, no, bueno, cuando tenía 10 años tenía muchas novias. - dijo riendose.
- ¿Y crees que algún día vas a cambiar?
- No, no creo que cambie, si no que me cambien.
- ¿Cómo? - digo riéndome.
- Pues eso.
- No lo pillo, pero bueno.- iba a seguir hablando, a cambiar de tema, pero él me interrumpe.
- Lo que tú has dicho, cuando estés enamorado te darás cuenta, y yo me daré cuenta cuando vea que esa persona, me ha hecho cambiar.
- Vaya, no me esperaba esa contestación viniendo de ti. - él rió.- Pues espero que esa persona aparezca pronto, porque chico, a veces eres insoportable.
- Bueno, puede que ya haya aparecido y yo no me haya dado cuenta.
- Osea, que hay una chica. - le dije elevando una ceja y sonriendo.
- ¿Eh? ¡Claro que no!
- Ya, ya, ya. Lo que tú digas, bueno Bieber, nos vemos el lunes, mañana o yo que sé, seguro que te veo, te tengo hasta en la sopa. - dije riéndome y levantándome del banco. Me acerqué a él y le di un beso en la mejilla.- Adiós.
Narra Justin.
Y así se fue, dejándome de lo más confundido. ¿Qué acababa de pasar? Yo no suelo decir estas cosas. Puede que lo que haya dicho sea verdad, que esté cambiando, ella me está haciendo cambiar. ¿Pero qué digo? Si ayer me lié con más de siete tías. Sacudo mi cabeza riendo, me levanto del banco y voy corriendo a mi casa. Entro y le doy un beso en la mejilla a mi madre.
- Justin, que raro que estés despierto, si ayer llegastes a las 3 más o menos.
- Ya, pero no sé, no podía dormir.
- Anda, vete a duchar, que hueles a macho. - dijo riendo, haciéndo que yo lo hiciera, mi madre es la mejor.
- Por cierto, Justin.- me llamó antes de que subiera las escaleras, la miré y vi que me estaba sonriendo.- ¿Hay alguna chica?
- ¡Mamá! ¿Qué dices? Ya sabes cómo soy.
- Ya, bueno, no sé, te noto como más... ¿sonriente? No sé, Justin, soy tu madre, puedes contarmelo.
- En serio, no hay nada. Me voy a duchar, mamá.
- El primer paso es aceptarlo.- gritó ella cuando yo ya estaba arriba. Me metí en el baño directamente, abrí el agua y me duché. Esta tarde había quedado con los chicos para estar en las canchas de baloncesto. A veces jugamos , y otras, simplemente estamos ahí hablando.
A lo tonto, a lo tonto, ya se hicieron las 5:30 de la tarde, así que decidí irme ya.
- ¡Mamá, me voy con los chicos! - grité desde la puerta.
- Vale cielo, no vuelvas muy tarde. - Mi madre siempre igual, ya podría tener 18 años, que para ella siempre tendría 12. Salí de casa y fui a las canchas, cuando llegué, estaban los chicos, pero también estaban Claudia, Kaila y ____(tu nombre), no sé por qué sonreí al ver a esta última, ella me miró e imitó mi gesto. Estaba acercándome y vi cómo Chaz agarraba a Kaila y la besaba, delante de todos.
- Bueno, pues ahora que estamos todos...¡ Kaila y yo estamos saliendo! - las chicas empezaron a gritar, y nosotros, bueno, nosotros estábamos flipando. Ninguno era de tener novias, pero a Chaz se le notaba a kilómetros que Kaila le gustaba, mucho. Y a ella igual. Ambos se fueron por ahí, a saber tú que van a hacer. En seguida dejamos el tema y hablamos de tonterías. Ryan, Christian, ____(tu nombre) y Claudia estaban en un banco, sentados, y yo estaba sólo en el suelo, ya que no cabía.
- Hey, Bieber. - me llamó ____(tu nombre), yo la miré, ella se levantó y me dió la mano, haciendo que me levantara, me sentó en el banco, y ella se sentó en mis piernas. - Así mejor ¿no? - me dijo sonriendo de la manera más tierna que había visto en ella.
- Si, mucho mejor.- dije correspondiendola la sonrisa.
- Bueeeeeeeeeeeeno estos dos. - dijo Ryan.
- Otra parejita más. - añadió Chris. Ella les dió con la mano en la cabeza.
- Idiotas. - yo sólo reía. Seguimos hablando, y yo, que tenía mis manos a mis lados, las subí a la cadera de ella, abrazándola por detrás. Ella se giró, me miró sonriendo y puso sus manos sobre las mías. Estábamos genial, por lo menos yo, hasta que la llamaron desde las canchas, ya estaba el idiota ese.
- ¡Hey, ____(tu nombre), no te había visto!- dijo acercándose, ella quitó sus manos y se levantó para saludarle.
- Hola Sean ¿qué tal? - le dijo sonriendo, él la agarró la mano y la alejó de nosotros.
- Ai, Bieber, Bieber...-suspiró Chris.
- Siempre aparece él para quitártela. - dijo Ryan riendo.
- Que os calléis, tío.
- Hey, Justin, no te preocupes. Sean lo único que está consiguiendo es agobiarla.- me dijo Claudia.
- No, si a mi me da igual. - a los cinco minutos, vimos a Sean volver a las pistas, pero ella no. Me tensé. Al cabo de un corto tiempo, apareció ella, venía andando despacio, cabizbaja. Llegó donde estábamos.
- Chicos, me voy a ir a casa.- dijo sin levantar la cabeza.
- ¿Por qué, tía? Venga, no te vayas, si es super pronto. -la insistió su amiga.
- Ya, bueno, pero no tengo ganas, en serio. - dijo levantando su cabeza, al instante pude ver que tenía los ojos rojos, había llorado.
- Hey, ¿qué te pasa? - la dije. Ella sólo negó, apretó los labios y giró su cabeza hacia un lado.- Ven.- la agarré de la mano y volvimos a la misma postura de antes, sólo que ahora ella tenía su cabeza apoyada en mi pecho y sus brazos rodeaban mi cintura, mientras que yo tenía un brazo rodeando su cadera y el otro acariciando su pelo.- Ya está, tranquila. - ella sollozaba en mi pecho.- ¿qué ha pasado?
- No, no, no sé.- levantó su cabeza y me miró. Me dolía verla así.- Sean me intentó besar, me aparté y le dije que necesitaba pensar sobre todo esto y me empezó a gritar y a insultar. Que si soy una guarra, que a él si que le importo de verdad, que ya iré a él...me ha dicho cosas horribles. - y vuelve a esconder su cara en mi pecho.
Mi rabia aumenta cada vez más, me levanto con cuidado y siento a ____(tu nombre) en el banco. Me acerco rápidamente a la cancha donde está Sean jugando, le llamo por la espalda, se da la vuelta y lo primero que hago es meterle un puñetazo en la nariz, haciendo que caiga al suelo, empiezo a darle patadas. Oigo la voz de mis amigos intentando separarme. No lo consiguen, lo único que quiero hacer ahora es destrozar a este imbécil. Esto ha sido la gota que colma el vaso. Le tenía demasiadas ganas. Le sigo pegando hasta que unas manos pequeñas me empujan por el pecho, haciendo que pare. Y ahí está ella, llorando aún más. Mirándome.
- Porfavor, Justin, para.- me dice susurrando. La agarro de la mano y me voy, con ella a mi lado, agarrándome. No sé a donde.
jueves, 30 de agosto de 2012
One love. Capítulo seis.
*Sigue narrando Justin*
No entiendo la mentalidad de este tío, lo ha hecho a posta, estoy segurísimo, es un puto falso. Pero parece ser que ____(tu nombre) no se ha dado cuenta de eso
- Perdón, lo siento, no estaba mirando. -le dijo el chico a ella, que ahora intentaba mirarse la espalda mojada.
- No pasa nada, Sean, no te preocupes.- contesta ella sonriendo, como siempre.
- Si quieres te acompaño al baño y te echo agua o jabón o algo, no vaya a ser que se te quede la mancha. - este tío es subnormal, lo que quería era quitarme a _____(tu nombre) e irse con ella. Di que no, di que no.
- Tranquilo, no pasa nada, ya se secará. - jódete.
- En serio, _____(tu nombre), ha sido mi culpa, déjame por lo menos intentar arreglarlo, ¿no? - dijo él sonriendo, intentando convencerla. Ella se giró para mirarme, yo la negué con la cabeza, pero el agarró su mano, y suavemente la alejó de mi. De sus labios salió un "lo siento" con una sonrisa tímida. Yo estaba que no aguantaba. Ahora sólo tenía ganas de ir al gilipollas ese y reventarle la cara.
Pero...¿qué coño me pasa? A mi me da igual _____(tu nombre). Justin, has cometido un gran error. Fuera ella, fuera de tu cabeza. Lo que te jode es que Sean te haya quitado el polvo de la noche. Bueno, no pasa nada. Esto está lleno de tías.
Narras tú.
Llegué al baño de chicas con Sean, la verdad es que me había molestado un poco que me separara de Justin, estábamos a punto de besarn¡STOP! ¿Hola? ¿Qué coño estoy diciendo? Dios, pero si a mi me gusta Sean.
Me mojé la mano e intenté mojar la parte de la ropa con esta, pero no llegaba. Sean cogió un poco de papel con agua y jabón.
- Déjame a mi anda, es imposible que llegues.- dijo riendo mientras pasaba el pedazo de papel por mi ropa.
- Que observador. -dije riendo yo también.
-Bueno, he hecho lo que he podido, ahora no se nota tanto, luego a la lavadora y listo. - reímos los dos.
- Bueno, pues gracias, supongo. - dije saliendo con él del baño.
- Gracias no, que encima que te lo he tirado, es lo menos que podía hacer. - dijo sonriendo mientras me miraba. - Oye...¿podemos ir un momento a fuera? Es que, bueno, quiero hablar una cosa contigo.
-Claro, vamos. - salimos fuera y nos apoyamos en la varandilla de la casa de Chaz, él en frente de mi.
- Bueno a ver, no sé por dónde empezar. - se le veía como nervioso.
- Sean, venga, me estás matando de la intriga. -dije riendo, intentando calmar la situación.
- Bueno, voy. Alomejor piensas que soy un cotilla, que me meto dónde no me llaman. Pero, bueno, a ver. - suspira.- Te he visto con Justin.
- Sean - iba a decir algo pero me interrumpe.
- No, a ver, no me malinterpretes, puedes estar con quien quieras, obviamente, eres libre. Pero sé que eres nueva, que llevas aquí sólo una semana. Y probablemente, no sepas cómo es Justin de verdad. -iba a hablar, pero él me vuelve a interrumpir.- ____(tu nombre), escúchame. Justin es un mujeriego, el chico más idiota que he visto en mi vida. Sé que intentará algo contigo, y cuando lo consiga, tú vas a estar loca por él, y te va a rompre el corazón. Y lo vas a pasar fatal, porque tú no eres como ninguna de las chicas de aquí, que casi todas son Justin's en chica. Y bueno, puedes hacer lo que quieras, pero creo que Justin no es el chico más indicado. Me apuesto lo que quieras, a que si entramos ahí -dijo señalando con la cabeza, la casa de Chaz.- ya está besándose con otra. ¿lo probamos?
- Sean, ahora déjame hablar a mi ¿vale? A ver, Justin no es la mejor persona del mundo, lo sé, cuando llegué aquí, se comportó como un idiota, y esta semana, ha sido insoportable, pero ahí dentro - señalé ahora yo la casa con la mano.- no era el mismo, era diferente. No le das una oportunidad, eso es lo que pasa, que no le conoces.
- Vale, vamos a hacer lo que te he dicho. Venga, vamos a entrar. - dijo agarrandome de la mano. Me abrió la puerta, pasé, y ambos buscamos con la mirada a Justin. - Tenía razón, te lo he dicho ____(tu nombre).
Si, ahí estaba Justin, comiéndole la boca a una rubia del equipo de animadoras. Sean tenía razón, no sé ni por qué coño le he defendido, si ya me lo esperaba. Pero es que, antes ha sido diferente, no parecía el mismo Justin de siempre.
- Si, vale. Tenías razón. -dije dándome la vuelta, quedando así en frente de Sean.- Creo que me voy a ir a casa.
- ¿Y darle el gusto a él? Venga _____(tu nombre), quédate.
- No sé, además, ya es bastante tarde. - eran las 2 de la madrugada.
-Venga, un rato más. Quédate conmigo, y luego te llevo a casa.
-Bueno, pero sólo un rato.
Estuve bailando con Sean un rato, de vez en cuando miraba a Justin, y me odiaba por eso. Él seguía bailando y besándose con todas. No podía más. En un momento, en el que vi que Justin fijó su mirada en mi, agarré a Sean del cuello, le acerqué a mi y le besé. Él al principio se sorprendió, ya que no lo esperaba, pero luego me siguió el beso. Cuando me separé, vi que Justin ya no estaba.
- ¿Podemos irnos ya? - dije en un susurro, que Sean entendió, ya que me agarró de la mano, y salimos fuera, dirección a su coche. Durante el camino, ninguno dijo nada. Llegamos a mi casa, y él me acompañó a la puerta.
- Bueno, pues...-le interrumpí.
- Gracias por lo de hoy. Bueno, ya sabes, si no me hubieras tirado la copa encima, no me hubiera dado cuenta de cómo es Justin.
- No me des las gracias, sólo te ayudo. - se fue acercando poco a poco a mi, me iba a besar. Primer pensamiento. Justin. _____(tu nombre), a Justin no le interesas, a Sean, parece que si. Terminó de acortar la distancia y me dio un beso, lento y suave.- Hasta el lunes.
- Adiós.- Vi como se metía en el coche y entré en casa. Mis padres ya estaban dormidos, normal, eran las 3 de la madrugada. Entré en silencio a mi habitación, cogi mi pijama y me metí en el cuarto de baño. Me cambié de ropa y me eché agua en la cara para despejarme y así quitarme un poco el maquillaje. Una vez lista, salí a mi cuarto, apagué la luz y me metí en la cama. No podía dejar de darle vueltas al día de hoy, a la fiesta en concreto. Finalmente, me acabé durmiendo, esperando que la semana siguiente, en el instituto, me fuera mejor.
Narra Justin.
Ella se largó con el fantasma ese, asi que yo, como ya he dicho antes, seguí a mi bola, bailando con todas las tías que se me acercaban.
No podía sacarme de la cabeza a ____(tu nombre) y a Sean. Pensando "¿qué estarán haciendo en el baño?"" Tranquilo Justin, ella no se lía con el primero que pasa". Les vi salir del baño, pero vi que él le agarraba la mano y la sacaba fuera. Que la den. Seguí a mi rollo, toda la noche. Serían las dos de la madrugada, pero me da igual.
Al cabo de un rato, bueno, todo el rato estuve buscando a ____(tu nombre) con la mirada. No, no me gusta. Es sólo porque ya la tenía en el bote, ahora tendré que esperar más. Al fin di con ella, y ella me miró, se giró y se puso a besarse con Sean. ¿En serio? Venga, esto no me puede estar pasando. Y así, por la cara, cogí y me largué. No tengo porque estar soportando que la chica que me mole se líe con otros. Espera... Justin, ¿qué acabas de decir? No, me he equivocado, no quería decir eso. Que me mole físicamente, claro.
Llegué a mi casa, me metí al baño, me desnudé y me metí en la ducha. Le estaba dando demasiadas vueltas a este tema. En mi cabeza sólo estaba ella y ese "casi-beso". Joder, todo esto es una puta mierda. Sólo estoy interesado en ella porque es la primera tía que me rechaza, claro. Es por eso, joder. Una vez que me la tire, ya me va a dar igual. Salí de la ducha, me puse un pantalón de baloncesto y me tiré en la cama con mi iPhone. Vi que me habían hablado por WhastApp.
-Número desconocido.
· ¿Qué pasa, Bieber? Parece que esta vez he sido yo más rápido que tú. ¿Cómo sienta perder?
- Justin
· ¿qué coño dices? Eres Sean ¿no? Demasiado patético.
- Número desconocido
· Olvídate de _____(tu nombre), te he ganado. Punto.
-Justin
·Tío, que me olvides.
- Número desconocido
· Eso no me decía ella cuando estábamos haciéndolo.
¿Pero de qué coño iba este tío? No, _____(tu nombre) no se acostaría con él, lo sé. Ella no es de esas. No.
-Justin
· Sean, que te den por culo, déjame en paz. Que me la suda con quien se líe ella o no. Además, que pronto va estar en mi cama. Venga, un beso, "machote".
Apagué el móvil e intenté dormir. Imposible. Sólo estaba ella en mi cabeza, joder. Tranquilo Justin. No, tranquilo no. ¿pero qué me pasa? Yo nunca pienso en chicas, es al revés, ellas piensan en mi. Tío, tranquilo. Mañana será otro día.
domingo, 26 de agosto de 2012
One love. Capítulo cinco.
Llegamos a casa de Chaz, mucha gente entraba y salía del pequeño chalet. Claudia, Kaila y yo entramos a la casa. Era un ambiente increíble. Música resonando por toda la casa, todo el mundo bailando, bebidas en una mesa, y lo más importante, Sean, guapísimo, como siempre. Fuimos juntas hasta donde estaban los chicos, todos menos Justin.
-Hombre, ya pensábamos que no vendríais.- dijo alegre Chaz, que se comía con la mirada a Kaila.
-Pues ya véis, la pesada de ____(tu nombre), que no salía de casa.-dijo riendo Claudia.
-Anda, iros a la mierda, mentirosas.- dije riendo. Seguimos hablando y bailando un rato, cuando noté unas manos que tapaban mis ojos. Mi primer pensamiento fue "Justin", pero al girarme, me decepcioné porque no fuera él. ¿____(tu nombre)? Qué estás diciendo. Justin no te importa.- Hola Sean- dije sonriendo.
-Hola ____(tu nombre), estás preciosa.
- Tú también estás increíble.
- ¿Quieres algo de beber? -dice él sonriendo.
-Claro, vamos.
NARRA JUSTIN.
Llegué a casa de Chaz, nada más entrar, vi a Ryan, a Chaz y a Chris con ____(tu nombre) y sus dos amigas. Paso de hablar con ella, desde que ha llegado, lo único que ha hecho es complicarme las cosas, joder. Que la den por culo, yo paso de ella, será que no habrá tías detrás de mi. Me acerqué a las bebidas y me serví un vaso de vodka, sólo.
Una rubia con unas tetas increíbles, se acercó a mi. Justin, esta es tuya.
- Hola, Justin. -dijo riendose, menuda risa tan horrible. No se puede comparar con la de ____(tu nombre). Alto, no he dicho eso.
-Hola, eh...¿Loreen?-dije intentando probar suerte. Cosa que pareció molestarle, ya que se fue. Ya vendrá luego.
Vi que ____(tu nombre) ya no estaba con los chicos, asi que, me acerqué a ellos.
-¡Hey, bro!- me saludó Ryan con un golpe en el hombro.
-¿qué pasa, rubia?- le dije riéndo. Estuvimos riendo un rato, la verdad es que Claudia y Kaila son simpáticas, noté como Chaz miraba mucho a Kaila.- Bueno, nosotros nos vamos un poco para allá para dejaros solos ¿vale?- noté como la chica se sonrojó. Nos alejamos.
- Que cabrón- dijo riendo Claudia.
-No me neguéis que no habéis visto como la mira Chaz, se la come con la mirada.
- Si, la verdad es que si.- afirmó Ryan.
- Por cierto, ¿dónde está ____(tu nombre)? La he visto antes, pero ahora no. -dije a Claudia y a Ryan, que me miraron riendose. Mierda, no tendría que haberlo preguntado, si a mi me da igual, joder.
- Cuanto interés hay por aquí ¿no?- dijo Claudia.
-Ya ves, pues no sé dónde estará. - dijo el rubio.
- Se fue con Sean a bailar y a tomar algo, asi que, estarán por aquí. - me tensé nada más oir eso. La gilipollas no me ha hecho ni caso. Apreté mis puños y miré al rededor. Y ahí los vi, ella con un vaso en la mano, bailando pegada a él, juntos, demasiado juntos, ella le daba la espalda y él la agarraba con las dos manos de la cadera.
- Vale, ya los he visto, bueno, que me voy a ligar, ahora nos vemos.
Vi a la misma rubia de antes, liándose con un tío. Mierda, bueno vamos a ver que más hay por aquí. Vi a una tía, pelirroja, con un cuerpazo. Me acerqué a ella y la empecé a decir cosas al oído, ella se dió la vuelta y me empezó a besar. Guay, esta es de las fáciles. Me estaba morreando con ella, de manera demasiado pasional, cuando noté una mirada fija en mi, me incomodaba. Me separé de la chica y busqué con la mirada al causante de esto. La pelirroja se fue, dejándome ahí como un imbécil, buscando. Ya no sentía esa mirada, pero vi a ____(tu nombre) sentada en un taburete alto, de los de bar, con una expresión seria y triste en su rostro. Tenía al lado a Claudia, que la hablaba. Por un momento, nuestras miradas coincidieron, aun que ella la apartó en seguida. Decidí acercarme a ella. Bueno, no decidí, mi cuerpo me obligó. Cogí un taburete y me puse a su lado.
- Hola.- dije mirándola a los ojos. Ella ni si quiera me miró. Claudia decidió alejarse.
- Hey. - dijo ella con voz cansada.
-¿te pasa algo?- ella negó con la cabeza, sin mirarme.- ¿Estás segura?
-Joder, Justin, que si, que estoy bien. Venga, ya te puedes ir con la pelirroja esa a morrearte. Perdón por interrumpirte. - ¿esta tía es tonta? Di un gran suspiro, intentando mantener la calma.
-Tía, estoy intentando ser simpático. Estás mal, ¿qué te pasa?- ahora la que suspiró fue ella.
-No lo entenderías, no lo entiendo ni yo.
-Puedo intentarlo, se que no soy el más listo de la clase, pero por intentarlo, no perdemos nada ¿no?- ella rió debilmente, haciendo que por algún extraño motivo, yo sonriera.
-Sé que llevo poco tiempo aquí...pero...hay un...bueno, mejor déjalo.
-____(tu nombre)...vamos, confía en mi.
-¿por qué no bailamos? -dijo mirándome sonriendo, entendí que no quería hablar del tema, por lo que asentí sonriendo mientras me levantaba y la cogía de la mano. Estuvimos bailando y riéndonos de cosas absurdas.
-Mira a Jacob.- Jacob era el típico "bicho raro" de clase, nunca solía salir, pero aquí estaba, dándolo todo en la pista de baile.
- Me da a mi que ha bebido demasiado.- dijo riéndose, agarrando el cuello de mi camisa, mientras bailaba conmigo, sonriéndome. Acabó esta canción, y empezó otra, pero esta vez, lenta. Todo el mundo empezó a bailar con otra persona, abrazándose. ____(tu nombre) miraba al suelo, quieta.
- ¿No bailas?-dije poniendo mis brazos alrededor de su cintura, haciendo que ella me mirara sonrojada y enrollara sus brazos en mi cuello.
Nos mirábamos a los ojos, yo a ella, ella a mi. No exitía nada más en ese momento. Me centré en mirarla, iba acercando mi rostro poco a poco al de ella. Ella hacía lo mismo. Nuestros labios se rozaron. Cerré los ojos, dispuesto a besarla, pero esta vez, de verdad. Estábamos a punto, no faltaba nada, cuando alguien tiró una copa de bebida en la espalda de ella. Ella, obviamente, se asustó, separándose de mi por completo. Miré a ver quien había sido el idiota que nos había interrumpido, y como no, ahí estaba Sean.
martes, 21 de agosto de 2012
One love. Capítulo cuatro.
Viernes, 24 de octubre.
Ha pasado ya una semana. Mi primera semana en este instituto. Las cosas no me iban ni bien ni mal. Normal. Justin volvía a ser el idiota de siempre, coqueteaba con todas, las morreaba sin importarle estar en el instituto, y bueno, se seguía comportando como un pervertido conmigo. Supongo que el Justin de la playa, ahí se quedó, en la playa.
Mi relación con los chicos había mejorado, me iba casi siempre con ellos, ya que, sorprendentemente, me hice un par de amigas. Se llaman Claudia y Kaila y van a mi clase. Se conocen de hace dos años más o menos, y me han dicho que me puedo ir con ellas si quiero. A mi todavía me da algo de vergüeza, pero poco a poco, me voy haciendo más amiga. Son adorables.
Llego al instituto, como todos los días. Y veo a los chicos en mi clase y la de Chris. Me acerco a ellos.
- ¡Buenos días chicos! - digo animadamente dejando la mochila en mi mesa.
- ¿Y esta alegría mañanera? -pregunta Ryan riéndose.
- No sé, hoy estoy contenta, supongo.
- ¿ Y eso? - pregunta Chris.
- Pues, que es viernes, supongo. - Mentira. No lo he mencionado antes. Sean, el chico más guapo de todo el instituto, junto con Justin, eso he de admitirlo. Bueno, eso, que me ha dicho que si quiero quedar algún día con él.
- Hablando de viernes, hoy hay fiesta en mi casa, vienes ¿no? - me habló Chaz.
- No sé, no conozco a mucha gente, chicos...-dije suspirando.
- Pues mejor, así conoces a más. Venga, dile a tus amigas que se vengan, si quieres.
- Bueno vale, yo se lo digo.- ahí terminó la conversación, ya que entró el profesor de ciencias.
Las clases pasaron normales y aburridas, como siempre. Me pasé notas con las chicas preguntándolas lo de la fiesta, aceptaron. Por fin, suena el timbre que indica el inicio del recreo.
- ¡POR FIN! - dice Chris alzando las manos.
- Ya ves, pensaba que no acababa nunca. - dije saliendo de clase a su lado. Fuimos directos al banco dónde siempre se sientan los chicos, que ya estaban ahí.
- Hola. - saludaron todos a la vez.
- ___(tu nombre), ¿al fnial vienes a la fiesta? - preguntó Ryan.
- Si, y las chicas también.
- Eso significa, que hoy acabarás rendidita a mis pies ¿no? - se motivó Justin, cosa que hizo que me riera.
- Si, seguro.- vi a lo lejos a Sean, con su grupo de amigos, los del equipo de fútbol americano.- Oye chicos, luego hablamos, tengo que ir a hablar con una persona. ¡Hasta luego!
Me acerqué rápida a Sean, que al verme, se alejó de sus amigos y vino conmigo.
Narra Justin.
Estábamos hablando todos, como siempre, sobre la fiesta de esta tarde. Y como no, volví a atreverme a decirle algo a ____(tu nombre). Me sienta muy mal que me digan que no, joder. A mi siempre me dicen que si. Y ella lo va a hacer, oh si.
- Oye chicos, luego hablamos, tengo que ir a hablar con una persona. ¡Hasta luego! - dijo ella. Todos asintieron, menos yo, que me dediqué a ver a dónde iba. Vi que iba animadamente, mientras el idiota de Sean la miraba y se dirigía hacia ella. Espera, ella también iba hacia él. ¿Pero qué coño?
- ¿Qué coño hace ____(tu nombre) con el subnormal de Sean? -pregunté frustrado.
- Se nota que no le conoce. - siguió Ryan.
- Qué Bieber, ¿celoso?- pregunta Chaz con retintín.
- ¿Celoso? Pero que voy a estar celoso de esa nenaza.
- No, de esa nenaza no, si no de que esa "nenaza" este con ____(tu nombre).- dijo Chris riendo.
- Tío, que dices. Sé de sobra que ___(tu nombre) me prefiere mil veces a mi. Además, a mi que más me da ella. Tengo a cualquier tía que quiera.-dije levantándome del banco. - me voy. Luego nos vemos.
Entré en los pasillos, y vi a Bianca, esperándome, como siempre. No he visto una tía más fácil en mi vida. La cogí de la cintura y la empecé a besar. Ella agarró el cuello de mi camiseta y me metió en la sala de limpieza. Y bueno, no creo que sea necesario explicar lo que pasó allí.
Narras tú.
Después de hablar con Sean, me fui a clase, ya que había tocado el timbre. Las siguientes horas, fueron más entretenidas, ya que una hora faltó el profesor y la otra era música. Vamos, que estuve hablando con Chris y con las chicas todo el tiempo.
Llegué a casa y como de costumbre, estaba vacía. No tenía hambre, asi que fui directamente a echarme una siesta.
Me despertó el sonido del WhatsApp. Mierda, ya eran las 8 de la tarde.
·Claudia dice:
____(tu nombre), nosotras ya estamos ¿vamos a tu casa ya?
·Yo:
Ostia, me acabo de despertar. Vale si, venid y así me ayudáis.
Dejé el iPhone en la cama y me fui corriendo al baño. Me di una ducha rápida y salí. Me puse la ropa interior, me maquillé y me peiné, con la toalla aún puesta. Tocaron el timbre. Bajé corriendo y abrí la puerta sin pensar, ya que creía que eran las chicas.
- Vale muñeca, si sé que me vas a recibir en toalla, vengo antes. - dijo apollado en el marco de la puerta.
-Aggg Justin, ¿qué coño quieres? ¿No ves que tengo prisa?
- Tranquila -dijo alargando la "a".- sólo venía a decirte que Sean es un idiota, no te vayas con él.- dijo entrando y sentándose en el sofá, como si nada.
- ¿Pero tú quién te crees qué eres para decirme con quien me voy o con quien no? - dije riéndome sarcásticamente.
- Mira guapa, yo sólo te lo digo para qué no te hagas ilusiones. Sean es casi peor que yo. - dijo levantándose y acercándose a mi.
- ¿Peor qué tú? Mira, Bieber, él no es un pervertido como tú. Y me haré las ilusiones que me de la gana. ¿Qué pasa? ¿Estás celoso o qué?
-Os ha dado a todos por lo de "celoso" ¡eh! ¡No estoy celoso, joder! Que a mi me importas una mierda. ¡Sólo lo hago para que él pavo ese no vaya fardando de "ligue", para que no quedes de chica fácil! - dijo gritando.
- ¡Justin, si te importara una mierda como tú dices, no habrías venido hasta mi casa sólo para joder a Sean!- le contesté yo gritando más aún.
-¡ Y SI ESTOY CELOSO ¿QUÉ?! ¿PASARÍA ALGO? ¡NO!
-¡ NO PASARÍA NADA, SÓLO TIENES QUE ADMITIRLO, JODER! -Y de repente hizo algo que no me esperaba. Me agarró de la cintura, me atrajo hasta él y me besó. Me besó de una manera bastante pasional. Yo, no sé por qué, pero le seguí ese beso. La situación iba cada vez a más. Él me apretaba más a él, como si fuera posible. Hasta que me di cuenta de la situación y me separe.- Vete.
-____(tu nombre)...
-¡ QUÉ TE VAYAS, JODER! -él me hizo caso y salió de mi casa, eso sí, el portazo no podía faltar. Abrí la puerta de mi casa y grité.
- ¡TÚ DI QUE SI! ¡RÓMPEME LA PUERTA! -cerré yo, dando otro portazo.
Subí a mi habitación y me terminé de preparar. Me vestí así http://www.polyvore.com/cgi/set?.locale=es&id=56907996
Salí de casa y ahí estaban mis dos nuevas amigas, esperándome en el jardín.
- ¡POR FIN! -dijo Kaila.
-Anda vamos- dije riendo.
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